Asistí a la presentación oficial del Informe Anual de ASEBIO — la Asociación Española de Empresas de Biotecnología — que recientemente celebró más de 25 años de actividad.
Ha sido un largo recorrido desde aquellos primeros años 90 que recuerdo en la profesión de búsqueda de directivos. En aquel entonces, los encargos asignados a EuroGalenus procedían de compañías extranjeras que apenas comenzaban su implantación comercial en España. Normalmente, se trataba de posiciones como Director Regional o Country Manager y sus principales ejecutivos: CEO, CSO, Director de Asuntos Regulatorios y/o Responsable Técnico. Estos perfiles solían proceder del sector farmacéutico, ya que los desafíos eran similares: aprobación, reembolso, comercialización, etc. La mayoría de aquellas compañías son hoy nombres consolidados en el panorama biotecnológico nacional e internacional.
En 1992, el sector biotecnológico español estaba formado básicamente por Biokit (del grupo Werfen/Izasa), Pharmamar (del grupo Zeltia)… y poco más. Por eso, el desarrollo experimentado en 15 o 20 años resulta aún más impresionante que en los últimos diez. Hoy, España cuenta con más de 250 empresas biotecnológicas que emplean a más de 100.000 personas. Más aún, existen empresas que están preparadas para dar el “gran salto” y convertirse en verdaderamente globales. A Pharmamar se suman ahora Oryzon Genomics, Advancell, Digna Biotech, 3P Bio, Palau Pharma, Minoryx Therapeutics, Sanifit, AELIX Therapeutics, Lyposmol Biotech, Biolan Microbiosensores, Abyntek Biopharma, AtG Therapeutics, Biom y HIPRA, entre otras. Cataluña lidera el mapa biotecnológico español, concentrando cerca del 25 % del total de empresas del sector, seguida por Madrid, Andalucía y la Comunidad Valenciana. Estas compañías están activas en ámbitos como la genómica, tecnologías CRISPR, terapias CAR-T, terapia génica y celular, plataformas de ARNm, herramientas de diagnóstico y biotecnología industrial.
Según los indicadores de biotecnología y producción científica global de la OCDE, España se sitúa entre los países líderes a nivel mundial en investigación y desarrollo biotecnológico.
A diferencia de la primera ola de empresas, los actores actuales del sector tienen necesidades de contratación completamente diferentes:
- Científicos expertos en CRISPR y edición genética
- Especialistas en terapias CAR-T, terapia celular y génica, y plataformas de ARNm
- Directivos senior en CMC, escalado y producción biotecnológica bajo normativa GMP
- Profesionales en Ciencia Regulatoria, estrategia de Propiedad Intelectual y Desarrollo de Negocio con experiencia contrastada en FDA y EMA
- Y cada vez más, perfiles en medical affairs, economía de la salud y acceso al mercado capaces de desenvolverse en entornos altamente complejos
Un momento histórico que sigue resonando es cuando Cristina Garmendia, de Genetrix, fue nombrada ministra de Ciencia e Innovación en 2008. Supuso un punto de inflexión en la visibilidad de la biotecnología en España, aunque coincidió con el inicio de la gran crisis económica, que golpeó duramente sectores como la construcción o el turismo. No era el contexto ideal para defender la agenda biotecnológica en el Consejo de Ministros.
Sin embargo, desde una perspectiva profesional, considero que los cimientos del sector biotecnológico en España son sólidos: la excelencia científica y creatividad que siempre han caracterizado a nuestros centros de investigación y universidades están siendo ahora percibidas de forma distinta por los fondos de capital riesgo y los inversores privados. Tanto el gobierno central como las comunidades autónomas siguen apoyando el desarrollo de parques y clústeres biotecnológicos, donde academia, ciencia, empresa y financiación pueden interactuar y crecer juntas.
En 2025, los retos ya no son visibilidad o credibilidad, sino escalabilidad, competitividad global y la capacidad de atraer o retener talento directivo senior en áreas donde la demanda supera ampliamente la oferta.
La red de antiguos alumnos de IE Business School celebró un Open Forum en Madrid para debatir los desafíos actuales del sector biotech español. Pero la gran cita fue BioSpain 2010, en Pamplona. Desde entonces, BioSpain se ha consolidado como uno de los eventos biotecnológicos más relevantes de Europa — y en 2025 volvió a Barcelona, acogiendo a profesionales de todo el mundo.
Nota editorial: Este artículo fue publicado originalmente en julio de 2009 y anticipaba el auge de la biotecnología española. Ha sido actualizado ligeramente para reflejar la realidad actual del sector, incluyendo cifras revisadas, términos como CRISPR y CAR-T, y una visión actualizada del panorama biotech en España.


